El derecho al contexto: la Conquista, vista desde Canarias
En marzo, Felipe VI reconoció que en la conquista de América «hubo mucho abuso». Feijóo respondió que examinar hoy el siglo XV «es un disparate». En Canarias, donde la conquista empezó antes, el contexto no sirve para cerrar la conversación, sino para abrirla.
Este es un texto de opinión. Primero contamos qué se dijo, con enlace a cada declaración. Después, separado, lo que pensamos.
Lo que se dijo
El 16 de marzo de 2026, durante una visita a la exposición «La mitad del mundo. La mujer en el México indígena», en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, el rey Felipe VI habló de la conquista de América con el embajador de México. Recordó que los Reyes Católicos y las Leyes de Indias intentaron regular el trato a la población indígena con «un afán de protección», pero añadió: «La realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso». Habló también de «controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder desde el primer día» (Diario de Cuyo).
Al día siguiente, en una entrevista en esRadio, Alberto Núñez Feijóo pidió «contextualizar» esas palabras, dijo estar «orgulloso del legado» y afirmó: «Hacer ahora un examen en el siglo XXI de las cosas que ocurrieron en el siglo XV es un disparate» (Público).
Lo que cuenta la historia de las islas
La conquista de Canarias empezó en 1402 y terminó en 1496, con la rendición de Tenerife. Fue anterior a la de América y en muchos aspectos le sirvió de ensayo: las mismas coronas discutieron en las islas, antes que en las Indias, con qué derecho se tomaba la tierra de pueblos no cristianos (Rojas Donat, 1992) . Colón hizo escala en La Gomera antes de cruzar el Atlántico en 1492.
El rey habló de normas que protegían en el papel y de abusos que ocurrían en la práctica. En Canarias hay casos de las dos cosas, pero no en la misma proporción.
La excepción: los gomeros. En 1488, tras la muerte de Hernán Peraza el Joven, señor de La Gomera, Pedro de Vera ejecutó a los varones gomeros mayores de quince años y vendió como esclavos a más de doscientos. Tras la denuncia del obispo Juan de Frías, los Reyes Católicos condenaron a los responsables y ordenaron liberar a los cautivos. Las pesquisas para encontrarlos duraron, al menos, hasta 1502, y muchos ya habían sido vendidos en Ibiza, Valencia o Mallorca (Canarias Ahora; Quartapelle, 2021). Once años antes, en 1477, los reyes ya habían ordenado liberar a otros 98 gomeros capturados y vendidos en Andalucía (Quartapelle, 2021).
La norma: esclavizar era legal. Esas órdenes protegían a quienes ya eran cristianos o estaban en paz. A quien se capturaba «en guerra», la ley de la época lo consideraba esclavo legítimo, y la Corona cobraba su parte: la quinta parte de lo obtenido con los cautivos. En junio de 1492, los reyes autorizaron a Alonso Fernández de Lugo a conquistar La Palma y le cedieron, «como ayuda por los gastos», los quintos de la Corona sobre los cautivos (Quartapelle, 2021). Es decir, la venta de personas era parte de cómo se pagaba la conquista.
La práctica: la regla se saltaba y nadie lo impedía. En Tenerife, Lugo pactó con cuatro bandos guanches (Anaga, Abona, Adeje y Güímar), que quedaban libres de la captura de esclavos. Aun así, muchas personas de esos bandos acabaron vendidas (Cayero, 2016). En agosto de 1494 salieron de La Gomera hacia Valencia 65 esclavos tinerfeños por cuenta de Alfonso Sanchis, tesorero del rey. Entre 1475 y 1500 se vendieron en la península más de mil personas canarias, y en Valencia el último indígena llegó en 1515 (Quartapelle, 2021; Cayero, 2016). La Corona no empezó a controlar la captura de esclavos indígenas en las islas hasta 1509, trece años después de terminar la conquista (Cayero, 2016).
Después vino el reparto de tierras y aguas entre conquistadores y financiadores, documentado isla a isla (Gutiérrez-de-Armas, 2022) .
Nuestra lectura
El rey reconoció el abuso, pero lo hizo como heredero de la misma Corona que, como se ve en Canarias, se financió con él, y situó la responsabilidad en una «realidad» que no cumplía las normas, no en quienes las dictaban. Feijóo fue más lejos: usó el contexto como razón para no examinar nada.
Y hay una pregunta que el propio debate deja a la vista. La Constitución dice en su artículo 14 que nadie puede ser discriminado «por razón de nacimiento». En su artículo 57 establece que la Corona «es hereditaria», y en el 56.3, que «la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad». Pensamos que una jefatura del Estado que se hereda por nacimiento, y que no responde ante nadie, encaja mal con la igualdad que la misma Constitución proclama. La historia de Canarias muestra que la Corona no fue un árbitro ajeno a la conquista, sino una de sus beneficiarias. Revisar ese pasado incluye preguntarse, también, por qué en el siglo XXI el lugar de una persona en el Estado sigue dependiendo de su familia.
Entender el siglo XV con sus propias reglas no impide mirarlo. Al revés: esas reglas son parte de lo que hay que mirar. El caso de los gomeros muestra que ya en su tiempo hubo quien consideró injusta la esclavitud de los isleños y que, a veces, la Corona le dio la razón. Pero fue la excepción. La regla general permitía esclavizar a quien se resistía, la Corona se financiaba con ello y, cuando los pactos se rompían, casi nunca intervenía. Contar solo las órdenes de protección, como si fueran toda la historia, también es sacar las cosas de contexto.
En Canarias, además, el siglo XV no es un pasado cerrado. La conquista está en la toponimia, en la arqueología, en el reparto de la tierra que siguió y en los debates sobre quiénes somos. Revisarla no es un ajuste de cuentas. Es la única forma de contarla entera, sin borrar la violencia y sin inventar un pasado puro al que volver.
Es, también, una contradicción que vivimos quienes escribimos aquí: hablamos la lengua que llegó con la conquista y vivimos en ciudades fundadas por ella. No se trata de elegir entre orgullo y culpa, sino de poder mirar las dos cosas a la vez.
Lo que proponemos
- Enseñar la conquista de Canarias con sus fuentes. Que en las aulas de las islas se trabaje con documentos de la época, como las pesquisas de los gomeros o las licencias que cedían los quintos de los cautivos, y no solo con resúmenes. Las fuentes existen y muchas están publicadas.
- Que el contexto sirva para abrir. Cuando un cargo público pida «contexto», que lo dé: qué normas había, quién las incumplió y qué pasó con las víctimas. Eso es contexto; lo demás es silencio.
- Leer a quienes investigan. En nuestra Biblioteca hay trabajos sobre la conquista, el repartimiento y la esclavitud en las islas, con enlace a cada uno. Iremos comentándolos en «Desde la Biblioteca».
Y una para quien lee: la próxima vez que visites un lugar con nombre anterior a la conquista (un barranco, una montaña, un pueblo), busca de dónde viene ese nombre. Es una forma sencilla de encontrar el contexto que no suele contarse.
Fuentes
- Diario de Cuyo: Felipe VI admite que hubo «mucho abuso» en la conquista española de América (16/03/2026)
- Público: Feijóo, después de que Felipe VI reconozca abusos en la conquista de América (17/03/2026)
- Canarias Ahora: Cuando Castilla tuvo que rectificar y poner en libertad a gomeros esclavos
- Alberto Quartapelle: El comercio de los esclavos canarios en Italia a finales del siglo XV. Revista de Historia Canaria, 203 (2021), pp. 189-224
- Javier Cayero Toste: La esclavitud en Canarias en los siglos XV y XVI. Un estado de la cuestión. Trabajo de fin de grado, Universidad de La Laguna (2016)
- Constitución Española de 1978 (BOE), artículos 14, 56 y 57
- Biblioteca macaronésica: Posesión de territorios de infieles durante el siglo XV: las Canarias y las Indias (1992)
- Biblioteca macaronésica: El repartimiento de Tenerife (1493-1569) (2022)
Nota de revisión, 26 de septiembre de 2026. Este texto sustituye a la versión del 18 de marzo de 2026, titulada «El derecho al contexto histórico (o cómo se fabrica la inocencia desde arriba)». Aquella versión contenía un error: atribuía al rey haber dicho que España llevó a América «lengua, cultura y derechos» y que la conquista no debía verse como un sometimiento. No es lo que dijo: el rey reconoció que «hubo mucho abuso». Feijóo pidió «contextualizar» precisamente esas palabras. Pedimos disculpas por el error. Hemos reescrito el texto con cada declaración enlazada a su fuente y con la historia de Canarias como punto de apoyo. La versión anterior sigue disponible en el repositorio. Más tarde, ese mismo día, ampliamos «Lo que cuenta la historia de las islas»: el caso de los gomeros, contado solo, daba a entender que la Corona solía ponerse del lado de los isleños, cuando fue la excepción.