Venezuela, el petróleo y la Carta de la ONU
El 3 de enero de 2026, Estados Unidos atacó Venezuela y se llevó detenido a Nicolás Maduro. Esa misma tarde, su presidente habló de «dirigir el país» y de las petroleras. Qué dice la norma, qué pasó y por qué, desde Canarias, este asunto no queda lejos.
Este es un texto de opinión. Primero contamos qué pasó y qué dice la norma, con cada dato enlazado a su fuente. Después, separado, lo que pensamos.
Lo que pasó
En la madrugada del 3 de enero de 2026, fuerzas de Estados Unidos bombardearon objetivos en Caracas y sus alrededores y se llevaron detenidos a Nicolás Maduro y a su esposa. El Gobierno estadounidense presentó la operación como la ejecución de unas acusaciones por narcotráfico abiertas en sus tribunales (PBS).
Ese mismo día, Donald Trump dijo que Estados Unidos iba a «dirigir el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa», y que no le costaría nada porque «nuestras grandes petroleras, las más grandes del mundo, van a entrar, gastar miles de millones» (NPR). Venezuela tiene las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, según la OPEP, aunque hoy produce alrededor de un millón de barriles diarios, cerca del 1 % del total mundial (misma fuente).
Lo que dice la norma
La Carta de las Naciones Unidas, que Estados Unidos firmó en 1945, dice en su artículo 2.4 que sus miembros, «en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado». Solo admite dos excepciones: la legítima defensa ante un ataque armado (artículo 51) y lo que autorice el Consejo de Seguridad. El Consejo no autorizó esta operación, y la justificación que dio Washington fue judicial, no la respuesta a un ataque armado.
Que un Gobierno sea autoritario, o que su presidente esté acusado de delitos, no figura entre esas excepciones.
Lo que dijeron los demás
- Naciones Unidas. El secretario general, António Guterres, dijo que lo ocurrido «constituye un precedente peligroso» y que le preocupaba que «no se hayan respetado las normas del derecho internacional» (ONU).
- La Unión Europea. La alta representante, Kaja Kallas, recordó que la UE considera que Maduro «carece de legitimidad» y pidió que «en cualquier circunstancia» se respeten «el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas». La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, dijo algo parecido. Ninguna de las dos condenó la operación (elDiario.es).
- España y cinco países latinoamericanos. El 4 de enero, España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay firmaron un comunicado que rechaza unas acciones militares que «contravienen principios fundamentales del derecho internacional» y también «cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos» (La Moncloa).
Lo que no sabemos
No sabemos qué pasará con el petróleo venezolano, ni en qué condiciones entrarán las empresas, ni cuánto durará la presencia de Estados Unidos. Tampoco sabemos qué piensa la mayoría de la población venezolana, dentro y fuera del país: hay quien celebra la caída de Maduro y hay quien rechaza la intervención, y a menudo las dos cosas conviven en la misma familia. No tenemos una encuesta fiable que lo mida.
Nuestra lectura
Se puede pensar que Maduro no debía seguir en el poder y, a la vez, que esta no era la forma. Las dos ideas caben juntas. La Carta de la ONU no protege a los gobiernos que nos gustan: protege a todos por igual, y por eso funciona como norma y no como favor.
Lo que nos preocupa es el precedente. Si una potencia puede entrar en otro país, llevarse a su presidente y anunciar que sus empresas explotarán sus recursos, la regla deja de ser la Carta y pasa a ser la fuerza de cada cual. Y las reglas débiles perjudican sobre todo a quienes tienen menos fuerza: países pequeños, territorios periféricos, archipiélagos.
La respuesta europea nos parece insuficiente. Pedir que se respete el derecho internacional sin decir si se ha respetado deja la frase vacía. España, en cambio, lo dijo con claridad, y conviene reconocerlo.
Desde Canarias
Este asunto no nos queda lejos por dos razones que se pueden medir.
Venezuela es parte de Canarias. El 3,9 % de quienes viven en las islas nació en Venezuela; es el país extranjero de nacimiento más frecuente en el archipiélago, y solo en 2024 sumó 5.712 personas más (ISTAC). Muchas son hijas y nietas de canarios que emigraron en el siglo XX. Lo que pasa en Caracas se vive en muchas casas de aquí.
Canarias funciona con petróleo. En 2024, el 79,2 % de la electricidad producida en las islas salió de derivados del petróleo, y solo el 20,8 % de fuentes renovables, una proporción que el propio ISTAC describe como estable (ISTAC). Un archipiélago que depende así del crudo depende también de quién lo controla y de cómo se reparte. No es una contradicción de otros: es nuestra.
Lo que proponemos
- Contar de dónde viene nuestra energía. Queremos saber de qué países llega el combustible que se quema en las centrales y los coches de Canarias, y no lo hemos encontrado publicado de forma sencilla. Proponemos que el Gobierno de Canarias lo incluya cada año en su anuario energético, con el país de origen a la vista.
- Poner fecha a la dependencia. Que el objetivo de electricidad renovable se publique con metas anuales y con el dato real de cada año al lado, para que se pueda seguir sin tener que fiarse de nadie.
- Escuchar a quien lo vive. En macaronesico no queremos hablar por la comunidad venezolana de Canarias. Si eres una de esas personas y quieres escribir sobre cómo has vivido estos meses, este laboratorio está abierto a tu texto, firmado con tu nombre si así lo quieres.
Y una para quien lee: cuando una noticia hable de «intervención», «operación» o «transición», busca qué artículo de la Carta de la ONU se invoca. Si no se invoca ninguno, eso también es un dato.
Fuentes
- Carta de las Naciones Unidas, texto completo
- ONU: «US actions in Venezuela constitute a dangerous precedent»: Guterres (03/01/2026)
- NPR: Trump wants U.S. oil companies in Venezuela. Here’s what to know (04/01/2026)
- PBS: Fact-checking Trump’s claims after U.S. strike on Venezuela and capture of Maduro
- elDiario.es: La UE llama a la «contención» tras el ataque de EEUU sobre Venezuela (03/01/2026)
- La Moncloa: Comunicado de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay (04/01/2026)
- ISTAC: población de Canarias a 1 de enero de 2025 (16/12/2025)
- ISTAC: la mayoría de la electricidad mantiene su origen en el petróleo (26/08/2025)
Nota de revisión, 26 de septiembre de 2026. Este texto sustituye a la versión del 4 de enero de 2026, titulada «Poder sin ley: petróleo y erosión del orden internacional». Aquella versión no nombraba los hechos concretos ni enlazaba fuentes, afirmaba cosas que no podíamos respaldar con datos y usaba una ilustración que mostraba a personas reales armadas. La hemos reescrito para ajustarla a nuestra línea editorial: hechos con fuente, la norma citada, lo que no sabemos y una lectura desde Canarias. La versión anterior sigue disponible en el repositorio.